Vamos a analizar la siguiente frase para descubrir claramente por qué ahorrar dinero no se transforme en una expresión de deseo sino en una clara acción patrimonial. Y por qué ese ahorro no se transforme en la obligada inversión que, a futuro, os brindará las ganancias extras que siempre soñamos.
Por eso, la frase o ecuación completa es la siguiente:
Ahorro – Inversión – Ganancias
¿Y por qué detallamos esta consigna fundamental para nuestra estrategia de ahorro? Simplemente porque el verdadero ahorro no consta sólo de guardar una porción de nuestros ingresos debajo del colchón de nuestros hogares. Se trata de cumplir las tres partes necesarias para lograr, de una vez por todas, la tan ansiada libertad financiera.
Primero, deberemos ahorrar tanto como se pueda por mes. Si es entre el5 y el 15 por ciento, ya daremos un excelente paso. Debemos cumplir este ahorro mes a mes sin excepción.
Segundo. Transcurrido algunos meses, ese dinero guardado debajo del colchón perderá valor. La inflación hará que el dinero, con el paso del tiempo, pierda poder y no se pueda comprar lo mismo con el mismo dinero. Acá deberemos invertir el ahorro del primer paso en una operación o en algún banco. Toda aquella operación que reporte algún tipo de interés, preservará su valor original.
Tercero. Ese primer ahorro, esa posterior inversión y el paso del tiempo producirá que al final de cuentas, gocemos de una ganancia extra –que podrá ser buena o regular- producto simplemente de una estrategia de ahorro.
El paso del tiempo hará que, una simple ecuación, produzca una muy buena ganancia.